La realidad del trabajo en equipo de las empresas

 ¿Qué sucede en la realidad de las empresas?

Veamóslo con un simil: si ponemos a una persona a tirar de una cuerda, ejerce una fuerza “x”; si ponemos a dos personas a tirar de esa misma cuerda, ejercerán una fuerza de “1,5x”; si ponemos a 5 personas a tirar de la cuerda, ejercerán una fuerza “3x”; si ponemos a 10 personas a tirar, la fuerza conseguida será de “5x”

¿Qué está pasando? Las personas, salvo contadas excepciones, funcionamos con la ley del mínimo esfuerzo o Ley de Ook, y sólo hace falta que nos pidan hacer una tarea en la que no se pueda establecer una relación directa causa-efecto para que tengamos la excusa perfecta para aplicar la ley.

El secreto del exito en el Trabajo en equipo

¿Quiero esto decir que no tienen sentido los equipos de trabajo? ¿Por qué entonces tanto empeño y tanta moda en pedir a la gente que trabaje en equipo? Vayamos por partes. El secreto está en el OBJETIVO que persiga el equipo y debemos diferenciar dos grandes grupos de objetivos: cuantitativos y cualitativos.

Objetivos Cuantitativos

Mi experiencia me demuestra que cuando se persiguen objetivos cuantitativos, NO es buena opción establecer equipos de trabajo para llegar a esa meta. La gente actúa con más responsabilidad cuando “se le ve el plumero”; es mejor establecer áreas de responsabilidad diferenciadas y valorar a cada persona por su contribución particular al logro del objetivo. Si no hacemos esto, estamos dando pie a que funcione la ley de Ook.

Objetivos Cualitativos

Por lo contrario, cuando se trata de conseguir objetivos cualitativos, cuando se trata de hacer aflorar ideas o soluciones para problemas existentes, por ejemplo, SÍ es una muy buena opción crear equipos multidisciplinares, bien integrados, bien gestionados, bien coordinados, y dejarles trabajar en equipo discutiendo y puliendo todas las propuestas generadas. Las ideas de uno serán contrastadas y enriquecidas con las aportaciones de otros, y así sucesivamente hasta tener una idea clara y variada de cómo abordar el problema en cuestión. La clave está en cómo integrar y gestionar estos equipos para conseguir lo máximo de ellos, pero eso será asunto de otro comentario.

Por desgracia, las empresas olvidan frecuentemente diferenciar ambos objetivos y muchos de los gestores, toreando de oído, se suman incondicionalmente a la moda del trabajo en equipo sin sopesar los pros y los contras de tal directriz. Hace falta un poco de reflexión y sentido común, porque no siempre lo que está de moda es lo mejor que se puede hacer.

 

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